ke

viernes, 27 de octubre de 2023

 De nuevo soy cuerpo con nudos, de nuevo solo café y melancolía. De a ratos me agarra una tranquilidad profunda, nunca entiendo de donde viene, pero la agarro y la estrujo fuerte. Como niño a madre después de una terrible caída, como creyente bendecido luego de saberse condenado. 

Por las noches la locura me acaricia, me desviste y me dice que me masturbe en su nombre. Yo me hago perra para sus ojos. Orgasmos entre fantasmas..... Más, cuando se marcha, solo cordura, fría y espeluznante, me deja seca de palabras, de canciones. Sin gracia. Puro hueso y miseria. Ahí es cuando me encierro y vomito el mundo que me rodea en un baño podrido de dos metros cuadrados. Es que tanta miseria no puede transformarse de otra manera. Matemáticas básicas no? Miseria mas miseria es igual a vomito alquímico.

Me tragué todos juntos los libros que pasaron por mi corazón, a ver si este cerebro podrido florecía, solo me quedo pedir clemencia, el abismo se abrió como sus piernas en mi cama, como mi alma aquella vez, como corazón peronista al grito de viva Milei.  Desgarre.  Los músculos también piden clemencia. 

sábado, 14 de octubre de 2023

 Por la mañana sigue saliendo el sol. 


La primavera lo inundo todo. 


Aún así, las ventanas de la casa siguen cerradas.


Dos meses comiendo pan y desidia. Volver a los quince y el patético/filoso juego: anorexia cornisa bulimia cornisa anorexia cornisa bulimia cornisa.    Abismo.     Me trague tantas mentiras todas juntas que hace rato llevo un nudo en el estomago. Se me hace imposible recordar el sabor a sopa de abuela. No puedo negar los estallidos de extrañitis, y me las vuelvo a comer todas juntas. 

Placer y masoquismo..

Me encerré de nuevo, hay días que ni salgo a ver el sol, hay días que no hablo, que no existo. La suerte o condena de vivir sola ayuda. No hace falta ni decir buenos días. La casa se lleno de silencio. Como el corazón, el alma. Una vez mas sin entender cual es mi lugar en el mundo, una vez mas sin la sed suficiente como para salir a buscarlo armada hasta los dientes. Con la seguridad suficiente para cortarle la cabeza a cualquier demoño que se interponga en mi camino. Son años ya conociendo mis miserias. 

Alguna que otra tarde, salgo un poquito, a que me pegue el sol en la cara, a que el bullicio pare un segundo al menos, a sentir que todavía soy cuerpo. Aprovecho los instantes de valentía y junto cuantas flores del jardín me entren en las manos, en los bolsillos, en la boca, cuando entro, las desplego con suavidad sobre la alfombra. Las guardo cuidadosamente una por una, las dejo donde me piden, las beso, les rindo culto. Solo las saco cuando la casa se llena de olor a mierda de nuevo.


jueves, 5 de octubre de 2023

 Bucear se me está haciendo difícil. Es que el océano cada vez tiene más fuerza. 


Me refugio en mi casa, o me escondo, aún no lo sé. El desbordamiento emocional y la depresión me pisaron demasiado de cerca los talones. Ahora la vida se me vino encima. El vaso se desbordó hace rato, cuando se me inundó la casa, cuando prendí fuego todo. Me hice la fuerte y creí que podía con todo. Al primer paso caí desparramada.

Me cortaron las alas los vidrios que yo misma rompí hace un rato.

 Contigo todo es  era una fiesta.