Ministerio de sedentarismo crónico.
Daños colaterales por mal manejo del estado inconsciente provocado por sustancias con elevada graduación alcohólica.
Nunca entiendo que pasa después de un momento de la noche, tomo hasta perder la noción del tiempo, del espacio y de mi misma. Conspiro contra mi nombre en breves segundos de lucides. Invito a desconocidos a mi cama. Acabo pensando en otra persona.
Desbarrancando la vida y tirándome por distintas ventanas cada cinco minutos. Cómo volver al hippismo no se sabe. Quisiera que una terapia me salvara del rosado de mis cachetes al enterarme quien me sedujo en mitad de la noche, cuando la música estaba muy alta y la coherencia muy baja. Las ideas de mi cabeza me invitan a caerme de la moto cada cinco minutos. No soy yo, es la cerveza, dije mientras miraba el suelo y lamentaba mi falta de cordura en el frío de un agosto distante.
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martes, 27 de agosto de 2024
lunes, 26 de agosto de 2024
Consiste en despojarme del rechazo que embriaga tu nombre últimamente cuando aparezco como un recuerdo fugaz sobre tu vida entre el campo y la frustración.
Cada tanto recuerdo la sonrisa que te invadía la cara cuando mis chistes de engendro torturaban a los vecinos. Nos reímos cuanto pudimos, lloramos juntas mas de mil veces, por vos, por mi, por gentes que ya no conocemos, ni nos conocen. Me paraliza la lejanía que construimos sin querer y de a poquito, la extrañeza es total.
jueves, 22 de agosto de 2024
Vos te fuiste y yo me quedé en una casa vacíamente llena de recuerdos.
Que fácil es la vida cuando comenzar de nuevo solo se trata de volver a casa y olvidar. Y seguir adelante por unas calles que no son las de antes.. Yo en cambio, tuve que armarme una y otra vez de mi coraza gigante. Cada vez que dormía sobre mis sábanas, cada vez que elegía una taza para el café en la mañana, cada vez que el corazón me apretaba las costillas por tu recuerdo que asechaba en todos lados. A cada lugar donde miraba había una parte de vos que antiguamente amanecía tibia.
Fueron muchos meses de renegar contra la vida. De buscar, entre la noche, las bebidas y los cuerpos un algo más ajeno a mi persona, algo que me sacudiera el espíritu un rato, con esa necesidad de sentir en los huesos nuevamente ese revoloteo de euforia provocado por un otro, por una vida ajena a la mía, por una sonrisa errática que aclame ser escuchada por mi nombre.
Así como quien no quiere la cosa, te fui echando de a poquito y a patadas en el culo de mi casa pequeña y petisa.
De repente la vida comenzó a saber a playa de rocha, casi nunca me visitaba tu nombre: digo casi porque a veces te sentía tan cerca que me encontraba mirando para todos lados, sintiéndote a dos metros de distancia sin verte, con ganas aún, de darte un abrazo y preguntarte como estabas; pese a todo lo malo, pese a la nube de egoísmo que siempre tomaste de la mano.
Comencé a enamorarme tontamente de una muchacha que parecía enamorarse tontamente de mi. Le regalé flores, la besé en los labios con el corazón palpitándome, como cuando se hace el amor por la noche y con cariño. Le pedí que no se marchara cuando la vida se pone peligrosa y duele. Nunca me prometió que se quedaría.
Se fue antes de tiempo. Yo como una tonta le dije de todo, de todo menos que se quedara. No pude pedirle que se quedara. Y eso te lo debo a vos, vil lector entrometido. Que seguís apareciendo en mis sueños, en el bondi, en todos lados. No pude pedirle que se quedara, a ella, que claramente valía el intento, la cachetada, valía la vigilia la tristeza y la congoja.
Un beso suyo era mucho mas que cien años tomando tu mano.
Más si mañana vuelves,
amor,
no niego ni afirmo
tomarte de la mano y saltar desde el abismo.
lunes, 19 de agosto de 2024
Sonaba música y se encendieron velas, muchas velas. El amor era abundante. Mi mejor amigo, ese que había conocido dos días antes que parecieron décadas juntxs, me preparo para el evento, con cariño y paciencia. Lloró al despedirnos. La casa entera era un festín de emociones preciosas. Me vistieron de negro, me peinaron y llenaron de perlas.
Mercurio retrogrado.
Quizás hayan sido las horas que pasé escarbando, quizás haya sido el desesperante recuerdo que incipiente protestaba por aparecerse una y otra vez en mi cabeza, quizás la preocupante falta de sensatez. El punto es que ya no me importa. Me harte de andar como loca intentando encontrar razones, insignificantes razones, de por que tu risa de idiota sigue atormentándome el espíritu cuando la noche sabe a sentirme sola.
domingo, 4 de agosto de 2024
Esa manía loca por escarbarme las heridas con las uñas, siempre en la misma cama. Siempre el mismo vino.
Tu mensaje me sacudió la cabeza mas de lo pensado. El terror que sentís a amar demasiado. El terror que cargo a no ser amada.
Me enoje y te insulte en audios que les mande a mis amigas, las mismas amigas que me vieron decir que te quería. Tanto te quería.
Aún no te respondí.
No se si quiero hacerlo.
Tomo un buche, dos buches tres buches, y releo una y otra vez el "me esta costando encontrar energías y ganas para alimentar este vínculo". A veces la sinceridad absoluta es mas crueldad que otra cosa. Y sin pasar nada paso de todo. Me embarulle sola, como siempre. Me embarulle con todos los domingos a upa que no pasamos, todos los besos que me faltaron.
Escuché música pensando en tu nombre, esta vez no eran alegres.
Contigo todo es era una fiesta.
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Amor, cuando mis ganas de comerme el mundo te sean repugnantes no vuelvas a casa. No puedo andar desarmada a cada rato cuidando de un niñ...

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