Guardo un secreto pegado al corazón.
No me está dejando respirar.
A veces no puedo evitar el autoboicot, me cuesta tanto respirar que sucumbo ante la primera bolsa de oxígeno, sin fijarme quien la carga.
Este secreto me deja con ganas de vivirlo todo, de correr y salir volando, de dejar que la vida me sorprenda. Pero como todo, así de fuerte la luz, así de fuerte la obscuridad. Sabe dejarme paralizada, muerta de miedo, sin ganas de salir al mundo, sin siquiera ganas de salir de la cama, aún sabiendo que hace rato no hay gentes en la casa. Aún sabiendo, que son solo fantasmas los que juegan con mis pelos últimamente, bah últimamente como un decir. No me dan los dedos para contar los nudos de la maraña.
"Esta sensación me invade todo el cuerpo y yo no sé que querrá"
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