En la pizzería de mi niñez nos encontramos de casualidad.
. .. . Casualidad como un decir.
Yo sabía que te encontraría.
Las siete cuadras hasta llegar mi mente y mi corazón se revolvían una y otra vez imaginando el momento que nuestros ojos se cruzaran. Te saludé de pasada y con vergüenza. En mi mente, en cambio, te di un abrazo y te besé los labios, te acomodé el pelo detrás de la oreja, y mi mano entera saludó tu cachete izquierdo, con un gesto de cariño inconfundible.
Veinte minutos mas tarde, estábamos sentadas una al lado de la otra, compartiendo una cerveza, riéndonos de algo sin sentido.
Suena una canción que no conozco, pero que a vos te encanta, se te nota. Bueno, también me lo dijiste.
Cierro los ojos mientras tu amiga canta, y me dan ganas de acariciarte la espalda, como si te conociera desde siempre, como si el cariño que me sale de los poros cuando te veo, llevara siglos existiendo en mis entrañas, esperando, cauteloso, que llegue el momento de reírnos de nuevo, como si nos conociéramos de siempre, como si supieras hacerme reír sin pensarlo, como si entendieras mi nombre sin siquiera conocerlo.
https://open.spotify.com/intl-es/track/6ABaTYAx9k8d0v9NSZ9uYS?si=5f7a210cc36e4658
No hay comentarios.:
Publicar un comentario